Belle Meade Island es la escasez en su forma más pura: una pequeña isla vigilada de residencias sobre la bahía abierta, a la que se llega por un solo puente desde Belle Meade.
Cruce el puente y la ciudad desaparece. Belle Meade Island reúne apenas unas decenas de propiedades, muchas directamente sobre Biscayne Bay con vistas amplias de agua y muelle privado. Cuando una cambia de manos, redefine el techo del vecindario, y los compradores suelen estar esperando mucho antes de que aparezca un letrero.
June ha cerrado en la isla misma, co-representando recientemente su venta insignia frente a la bahía por $8,150,000, y sigue cada movimiento de este micromercado. En una isla tan pequeña, ese conocimiento es todo el juego.

En Belle Meade Island, el listado público suele ser el último paso de una venta, no el primero. Si quiere entrar o salir de esta isla, la conversación empieza con June.